INFILTRACIÓN NEUROMODULADORES

Recupera el bienestar en tu vida íntima

Duración sesión

Entre 30 y 45 minutos

Anestesia

Anestesia local

Resultados

A partir de los 3-5 días.

Revisión

A las dos semanas

¿Qué son los Neuromoduladores Vaginales?

 

Si experimenta dolor severo durante las relaciones sexuales o espasmos musculares involuntarios, esta técnica de alta precisión puede ser la clave para recuperar su bienestar.

Los  Neuromoduladores  (comúnmente toxina botulínica tipo A) son proteínas purificadas que actúan como relajantes musculares. Se utilizan en la Ginecología Funcional para tratar patologías caracterizadas por la  hipertonicidad  (tensión excesiva) o espasmos musculares involuntarios en los músculos del suelo pélvico.

La técnica consiste en la infiltración guiada y precisa de este neuromodulador en los músculos específicos que causan el dolor o la disfunción. El objetivo es  relajar temporalmente el músculo, permitiendo que la paciente inicie procesos de rehabilitación y rompa el ciclo del dolor crónico.

¿Para qué sirve?

La infiltración de neuromoduladores es una herramienta terapéutica poderosa, especialmente indicada para el tratamiento de:

Vaginismo

Relajación profunda de los músculos espasmódicos del suelo pélvico que impiden la penetración.

Dispareunia Profunda

Alivio de la tensión muscular que causa dolor severo durante o después del coito.

Dolor Pélvico Crónico

Disminución de la hipertonicidad asociada a puntos gatillo musculares en el área pélvica.

Neuralgia del Pudendo

Puede utilizarse como parte de un protocolo integral para relajar los músculos que pinzan el nervio.

El Tratamiento:
Detalles y comodidad

¿Es un tratamiento doloroso o invasivo?

Dado que se trata de un tratamiento de alta precisión, la comodidad de la paciente es prioritaria. La infiltración se realiza bajo anestesia local, garantizando que el procedimiento sea casi indoloro.

Nuestra tecnología

Duración del Tratamiento y Sesiones Necesarias

 

El procedimiento de infiltración, incluyendo la preparación de la zona y el neuromodulador, suele durar entre  30 y 45 minutos.

El efecto clínico de la relajación muscular comienza a manifestarse a partir de los 3-5 días  y su máxima efectividad se alcanza a las 2 semanas. La duración del efecto terapéutico suele ser de  4 a 6 meses, tiempo ideal para iniciar o consolidar la terapia física del suelo pélvico.

Se realizará una revisión a las 2 semanas.

Post-tratamiento y recuperación

El cuidado posterior es crucial para el éxito del tratamiento:

 

Recuperación:  La paciente puede experimentar una leve sensación de pesadez o sensibilidad en la zona tratada durante las primeras 24 horas.

Actividad:  Se puede retomar la actividad normal inmediatamente, aunque se recomienda  evitar ejercicio intenso  durante el primer día.

Relaciones Sexuales/Rehabilitación:  Es fundamental que la paciente inicie o intensifique su terapia física de suelo pélvico (si es indicada) y el uso de dilatadores (en casos de vaginismo) una vez que el músculo comienza a relajarse (aproximadamente 3-5 días después).